A la hora de valorar las consecuencias que puede tener la interposición de unas acciones contra un cliente debemos conocer su situación financiera, por lo que le preguntamos a bocajarro
- ¿Ud. qué situación económica tiene?
A lo que nos contesta sin ningún género de duda o vacilación
- Yo, ninguna.................
Imagínese usted "cuan pobre y mísero estaba".
lunes 23 de noviembre de 2009
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